EL KYUDO

Kyudo significa literalmente “Camino del Arco”, entendiendo como camino una Via de desarrollo personal, es el arte japonés de la arquería y es un arte marcial.

 

Murakami Hanshi dice que: “el kyudo comprende la técnica y el espíritu. El kyudo no puede existir sin la técnica, pero no puede existir con la técnica únicamente. La técnica y el espíritu deben de estar unidos como las hebras trenzadas de una misma cuerda”.

 

El acto  físico de tirar no puede estar disociado de la mente y del espíritu y no puede haber dicotomía entre la mente y el cuerpo o entre la técnica y el espíritu. Esto puede que no sea muy evidente para el espíritu occidental, pero es una cosa fundamental a entender en la práctica del Kyudo

 

EL KYUDO EN OCCIDENTE

 

 

 A partir del final del siglo XIX, creció en Occidente el interés por los temas japoneses y orientales. Entre Europa y Japón evolucionó desde el estado de simple curiosidad y fascinación exótica hasta convertirse en la base de un sólido interés escolástico y en un creciente intercambio de información e ideas. En los años 30 el filósofo alemán Eugene Herrigel, escribió su pequeño clásico “ El Zen en el arte del tiro al arco “ , en el que relató su propia experiencia estudiando Kyudo en Japón. Este libro llegó a ser la primera introducción del Kyudo en Occidente.

El compromiso de Herrigel con el Kyudo fue singular en aquella época, y fue solo en el período de postguerra, cuando tuvo lugar un mayor contacto con Japón, que poco a poco e individualmente algunos europeos llegaron y tomaron contacto con el Kyudo y se trajeron su directa experiencia de vuelta a sus propios países. Desde esta introducción al final de los años 60 ha habido un lento pero gradual crecimiento del interés, con 11 naciones europeas en estos momentos formando la Federación Europea de Kyudo.

También en Japón en el período después de la guerra surgió un rápido crecimiento del estado moderno. Reflejando los nuevos cambios sociales, en 1953, se formó una Federación Nacional de Kyudo para promocionar un desarrollo y comprensión del Kyudo dentro de un contexto moderno. Mientras su objetivo como una disciplina con valores altruistas y estéticos se considera que tiene sentido para profundizar y enriquecer la vida de los pueblos, también se reconoce que haciendo énfasis en su aspecto deportivo puede popularizarse. El Kyudo se convierte así en parte de la actividad escolar, y se practica a nivel deportivo en Institutos y Universidades. La All Nippon Kyudo Federation que tiene más de medio millón de miembros en Japón, ha apoyado el crecimiento del Kyudo en Occidente. Los Maestros de Kyudo japoneses visitan regularmente Europa y a través de su enseñanza se mantiene una auténtica comprensión de la práctica.

Como una parte del mutuo intercambio de enriquecimiento cultural entre Oriente y Occidente, el Kyudo tiene mucho que ofrecer. No solo representa muchos lazos de cultura y tradición sino que se dirige a aspectos fundamentales del ser humano. Con un aspecto deportivo sin ser un deporte, con un aspecto espiritual sin ser una religión, como una disciplina física pero con un potente poder psicológico y emocional, el Kyudo es difícil encuadrarlo dentro de categorías normales. Pero esta diversidad le confiere una significación para equilibrar las muy diferentes dimensiones de la vida humana dentro de una sencilla actividad. Especialmente en Occidente, donde los aspectos mental, físico y espiritual han llegado a estar tan dislocados, el Kyudo tiene un papel muy especial que jugar.

 

La Diana es el espejo que devuelve al arquero su propio reflejo
(Tradicional)